María Cossio

Este espacio cambia de rumbo.
Y quiero contarte por qué

Durante meses, este blog fue la bitácora de mi trabajo con Authentique.

Mes a mes conté lo que íbamos construyendo. La planificación. El foco. Las decisiones difíciles. Lo que sostuvimos y lo que tuvimos que soltar.

Hoy este espacio deja de ser eso.

No porque Authentique ya no importe. Sino por dos cosas que pasaron casi al mismo tiempo.

La primera: Authentique ya no me necesita como antes.

El equipo toma decisiones. La dueña cuestiona y se apropia. El negocio camina sin que yo tenga que estar empujándolo. Y aunque suene raro decirlo, ese siempre fue el objetivo. Mi trabajo nunca fue que me necesitaran para siempre. Era construir algo que pudiera sostenerse sin mí.

Cuando eso empieza a ocurrir, no es una pérdida. Es la prueba de que el trabajo sirvió.

La segunda razón es más mía.

Lo que necesito escribir ya no cabe dentro de un solo cliente.

Hace tiempo que no estoy corrigiendo la atención de un negocio. Estoy interviniendo culturas, lenguajes y decisiones en más de un lugar. Y contar todo eso a través de un solo salón se me empezó a quedar chico.

Así que desde aquí, este espacio se convierte en otra cosa. En el diario de una consultora.

Authentique va a seguir apareciendo. Pero ya no como la historia. Como una de varias.

No te voy a mentir: hay algo extraño en cerrar una etapa cuando la siguiente todavía no tiene nombre del todo.

Pero algo aprendí en estos años. Esa incomodidad de no saber exactamente qué viene después no suele aparecer cuando algo se está rompiendo. Aparece cuando algo se está terminando bien.

Y eso también es trabajo. El mío, esta vez.

Para que lo pienses: lo que sostienes hoy, ¿se sostiene porque tú estás encima… o porque ya construiste algo que puede caminar sin ti?

Con cariño,

María Angélica Cossio